CONSEJOS | ENERO 13 2026
¿Es recomendable usar aceite de oliva extra virgen para freír?
Cuando se habla de freír, especialmente en cocinas profesionales, suele surgir una duda recurrente: ¿realmente es recomendable usar aceite de oliva extra virgen para este tipo de preparación?
Tradicionalmente, este aceite se asocia más con aderezos, cocina mediterránea o aplicaciones en frío, pero cada vez más chefs y restaurantes lo consideran para procesos de cocción y fritura. La respuesta corta es sí, pero con matices importantes que vale la pena conocer.
En este artículo analizamos cuándo y cómo freír con aceite de oliva extra virgen, cuáles son sus beneficios y por qué usarlo en combinación con aceite de canola o aceite de soya puede ser la fórmula ideal para lograr mejores resultados en cocina profesional.
Aceite de oliva extra virgen y su comportamiento al freír
El aceite de oliva extra virgen se obtiene de la primera extracción de la aceituna y conserva compuestos naturales que aportan aroma, color y sabor característico. A diferencia de otros aceites vegetales, contiene antioxidantes naturales que ayudan a mantener su estabilidad durante la cocción.
Aunque suele pensarse que no es apto para altas temperaturas, en la práctica puede utilizarse para freír siempre que se controle adecuadamente el calor. En frituras ligeras o salteados, responde de forma estable y aporta un perfil sensorial distintivo que muchos chefs buscan resaltar.
Sin embargo, en procesos más exigentes como la fritura profunda, su uso exclusivo puede no ser el más eficiente desde el punto de vista operativo.
El reto de la fritura profunda en cocinas profesionales
La fritura profunda implica trabajar durante periodos prolongados a temperaturas elevadas, lo que exige aceites con alta estabilidad térmica y buen rendimiento.
Aunque el aceite de oliva extra virgen tiene resistencia al calor, su costo y perfil sensorial intenso hacen que no siempre sea la mejor opción como único aceite en este tipo de aplicaciones. Aquí es donde entra en juego la mezcla de aceites.
Al combinar el aceite de oliva con otros aceites más neutros y estables, se logra un equilibrio ideal entre rendimiento, control de costos y calidad sensorial.
Aceite de oliva extra virgen + aceite de canola: equilibrio perfecto
La combinación de aceite de oliva extra virgen con aceite de canola es una de las más utilizadas en las cocinas profesionales. La canola es reconocida por su sabor neutro y su buen desempeño a altas temperaturas, lo que la convierte en una base ideal para procesos de fritura.
Al integrarlos, se obtiene una fórmula ideal que permite freír de manera eficiente, manteniendo un perfil de sabor agradable y sin interferir con el ingrediente principal. Además, esta mezcla de aceites mejora la vida útil del aceite en el equipo de fritura y ayuda a mantener resultados consistentes.
Para restaurantes que buscan eficiencia sin renunciar a calidad, esta combinación resulta altamente funcional.
Aceite de oliva extra virgen + aceite de soya: rendimiento y versatilidad
Otra opción interesante es la mezcla de aceite de oliva extra virgen con aceite de soya. El aceite de soya destaca por su estabilidad térmica y su capacidad para soportar ciclos prolongados de uso, lo que lo hace común en cocinas de alto volumen.
Al combinarlo con aceite de oliva, se logra una mezcla de aceites que conserva parte del carácter de la oliva, pero con un desempeño más robusto para freír alimentos empanizados, proteínas o vegetales.
Esta alternativa es especialmente atractiva en operaciones que requieren rendimiento continuo sin sacrificar la percepción de calidad.
Beneficios clave de freír con mezclas que incluyen aceite de oliva
Utilizar aceite de oliva extra virgen dentro de una mezcla ofrece ventajas claras. Por ejemplo, el aceite de oliva extra virgen ayuda a mejorar el sabor final del alimento sin dominarlo, además de que aporta compuestos naturales que ayudan a la estabilidad del aceite.
Por otro lado, permite un mejor control de costos frente al uso exclusivo de oliva y optimiza el desempeño en fritura profunda. Esta estrategia es cada vez más frecuente en restaurantes que buscan diferenciarse a través de la calidad de sus ingredientes y procesos.
¿Cuándo usar aceite de oliva extra virgen?
El aceite de oliva extra virgen funciona muy bien en frituras poco profundas, salteados o preparaciones donde el aceite forma parte del perfil del platillo. En estos casos, freír con oliva aporta valor sensorial y refuerza la identidad culinaria.
No obstante, para operaciones de alto volumen, la recomendación profesional es integrarlo dentro de una mezcla de aceites, ya sea con aceite de canola o aceite de soya, según el tipo de cocina y necesidad operativa.
Esto no solo ayuda a estabilizar el punto de humeo, sino que también aporta sabor, gracias al aceite de oliva extra virgen.
Una decisión estratégica en la cocina profesional
Elegir con qué aceite freír no es solo una cuestión técnica, sino estratégica. El aceite de oliva extra virgen aporta calidad, percepción premium y sabor, mientras que otros aceites como la canola o la soya aportan estabilidad y eficiencia.
Juntos, forman una fórmula ideal que responde a las exigencias reales de la cocina profesional moderna: rendimiento, consistencia y excelencia en cada preparación. Optimiza tu fritura con mezclas diseñadas para chefs profesionales.
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